Cuando
los bebes están en la edad comprendida entre el primer día de nacidos y hasta
el día 28 de vida se les llama recién nacidos, esta etapa además de ser muy
especial para los padres y la familia en general lo es para la salud del bebe,
engloba muchos aspectos que lo diferencian de los demás niños un poco mayores. Primordialmente hay que tomar en cuenta que
su sistema inmunológico (las defensas) no están completamente desarrolladas,
por lo cual son mas susceptibles ante las infecciones, es por ello que su
respuesta ante agentes que pueden causarles peligros como bacterias, virus u
hongos puede ser leve, incluso cambios muy pequeños que muchas veces no son
notados por los padres o no se les otorga la importancia necesaria. La fiebre es uno de ellos, normalmente un
recién no debería presentar fiebre, y si la presenta es un signo de alarma importante
para acudir a una emergencia pediátrica
(siempre y cuando se halla corroborado por medio de un termómetro),
además de la fiebre otros signos son: falta de apetito, decaimiento,
irritabilidad (llanto fuerte masde lo usual), dormir demasiado (mas de lo usual),
diarreas, vómitos, coloraciones distintas de la piel, etc. Siempre que note algo diferente en su bebe
recién nacido comuníquese con el pediatra para estar seguros.
Lo
temido en estos casos de fiebre en recién nacidos es una infección generalizada
llamada sepsis, que ataca el organismo del recién nacido afectando su
integridad, ameritando recibir tratamiento y cuidados de emergencia, además de
una serie de exámenes pertinentes para ubicar el foco infeccioso, saber de que
se trata, combatirlo y eliminarlo.
Por ello
el consejo es siempre estar atentos y observar bien a nuestros bebes, en caso
de dudas o síntomas repentinos acudir inmediatamente al pediatra, y no poner a
los niños recién nacidos en contacto con personas enfermas o potencialmente contaminadas
con alguna enfermedad, así como fomentar el lavado de manos y ropa limpia al
manipular al recién nacido.